CABALLERO TIENE QUE PEDIRLE PERDÓN A LOS VIGUESES POR ENGAÑARLOS Y A LA MINISTRA PASTOR POR DUDAR DE SU PALABRA
• “El alcalde conocía desde hace más de tres meses que las empresas que optaban a la estación del AVE advirtieron que el proyecto era inviable.”
EL ALCALDE CEDE ANTE LAS EXIGENCIAS DE LA OPOSICIÓN
• Para aprobar el presupuesto no puede olvidarse de los partidos que sumamos 16 concejales frente a los 11 del PSOE. El Partido popular ha querido dar hoy la bienvenida al alcalde de Vigo al mundo real por acceder a remitir a los grupos municipales el borrador de presupuesto para este año 1012. La exigencia del Partido Popular ha dado sus frutos y el alcalde ha tenido que reconsiderar su postura inicial de mantener desinformado al PP sobre el borrador.NSegún Antonio Bernárdez, concejal popular, el alcalde sabe que sin presupuesto los conflictos crecen como setas y su operatividad queda mermada para atender las demandas de los vigueses. Tampoco se debe olvidar que los conflictos que tiene encima de la mesa con entidades deportivas, con personal de instalaciones municipales y con distintos colectivos y entidades de la ciudad, se deben al capricho del alcalde de no negociar los presupuestos. En el Partido Popular deseamos conocer cuanto antes ese documento para poder estudiarlo y aportar nuestras consideraciones que redunden en mejores servicios y prestaciones a los ciudadanos de Vigo. Desde el Partido Popular queremos ser realistas en nuestras propuestas, coherentes con la situación actual. Pensando que podremos gastar lo que tengamos y no lo que no tengamos. Vigo, tiene que seguir siendo la ciudad más pujante de Galicia, Vigo tiene que recuperar el empleo perdido, Vigo tiene motivaciones para no quedarse aislada y los vigueses tienen que saber que el documento del presupuesto es la herramienta económica que debe impulsar con criterios y coherencia el crecimiento de todos los sectores de la ciudad. Se acabó el tiempo del despilfarro, se acabó el tiempo de las fantasías, pongamos los pies en la tierra y tiremos todos en la misma dirección para que los vigueses se sientan orgullosos del lugar donde vivien.